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Padre mío que estas en el cielo.

Padre mío, Que estas en el suelo, Mundano sea tu nombre; Venga a nosotros tu fiesta; Hágase tu voluntad Más en la tierra que en el cielo. Danos hoy nuestro vaso de cada día; Perdona nuestras ofensas Al contrario de nosotros que no perdonamos A quienes nos ofenden; Déjanos caer en la tentación Y librémonos todos del mal. Que así sea.

Psyco-mente envuelta en comprimidos químicos de la farmacopea legal.

¡No quiero pastillas!- le gritaba el paciente al psicólogo, mientras caminaba de esquina a esquina como si la ira se le fuera a escapar en un asesinato. El facultativo lo miraba tras sus lentes tal y como lo hacen todas las caricaturas de su especie. Pierna cruzada lápiz y libreta anotando. ¿Cuénteme más? Le decía el cuatro ojos. El paciente, que a estas alturas del partido parecía una burla de aquel nombre, le hablaba de sus muertos y tragedias. Le comentaba el dolor inimaginable que le rebasa la piel en esos momentos. Puras anécdotas mortuorias para una vida que gozaba de múltiples fatalidades. Giraba el enfermo mientras retorcía sus manos de manera frenética y desesperada. Comentaba de aquella vez en que se quedo mirando la carretera y de las imágenes de su muerte que se le venían a la cabeza en aquel instante. No soy capas ni siquiera de acabar con mi vida doctor, Divagaba el enfermo. No se preocupe, para eso estamos para ayudarlo. Le responde. De tanto transmitir desgracias y su i...

My generation.

Si se entiende a una generación como la suma de experiencias compartidas de un grupo de personas que compartió nacimiento en fechas próximas, este es el relato de mi generación. Una generación que nació en el decantamiento de una dictadura estúpida creada por la intolerancia de las fracciones reaccionarias de mi país. Una generación que nació a principios de los 80, esa década perdida donde nadie sabia lo que podía hacer sin ser asesinado, tomado preso, enjuiciado socialmente o catalogado como algo extraño y por ende malo. Mi generación creció con canciones de protesta, con discursos políticos clandestinos, con el apagón no solo de nuestras ampolletas sino también de nuestras conciencias. Mi generación debe haber sido una de las ultimas que creció jugando al tombo, al alto o al pillarse. Conoció algo de lo que ahora llaman violencia intrafamiliar pero jamás con los atisbos asesinos con los que hoy nos encontramos. Mi generación nace de la angustia de no sentirse ni ser libres. Esta ac...

La borrachera de un borracho experto.

No sé si llegó así o tomo ese color en el poco tiempo que estuvo en este lugar. Pero que es un profesional eso queda de manifiesto. Yo lo vi llegar cuando esgrimía mi tenedor en el plato de melancolía que me sirvieron en el restorán. Su estampa era de caballero ya maduro y su petición la de cualquiera, un plato de comida acompañado de una damisela cerveza. Sólo bastó aquella mujer para cambiar su tez, que de lacre mármol blanco pasó, muy rápido, a ser como las cerezas, rojas como mi rabia. Solo un momento pasó para que llegara su compañía. Un pelado y gordo amigo al que saludó casi como si fuese su esposa. Yo, como vulgar borracho idiota, pensé que su conversación sería exhaustiva, pero no. Largo tiempo de teléfono celular usaron. Nunca pude saber porqué, por cada media hora de conversación, incorporaban un porcentaje de tiempo de conversación por teléfono que sonaba más fuerte que sus propios murmullos. Su cara varió de forma considerable… su color me pareció un semáforo en constante ...

Almuerzo en el bar “Las Naciones”

Llego como he llegado tantas veces a este lugar. Mármol hecho escaleras y giros como concha de caracol. La “oficinada”, esa nueva tipología de personas que repletan el Santiago central llena el lugar y el murmullo de sus voces se parece hermosamente al sonido de la lluvia que revota en las tejas de la casa de mi abuela ya muerta. Encontrar una mesa, es como encontrara un amor, difícil pero no imposible. Posible pero siempre complicado. Frente a mí una ventana se abre de para en par, mientras cobija la conversación de dos cervezas que se vacían sin compasión. Mi mesera peruana, tan linda como todas las meseras que me han servido, me susurra su acento como una canción de cuna. Sonríe con sus labios de rosa ardiente y me atiende ligera con la prisa del llamado incesante. El tenedor es un sable que lucha contra un enemigo avícola y mi mano no soporta la herramienta, toma la mano de aquella ave ya asesinada y termina por roer sus huesos como un manjar bañado de vino tecnificado. Como, me a...

Día de San Valentín: Patrono del matricidio.

Hasta la tusa puede llegar a ser el mensaje publicitario de la obligación social de celebrar una festividad cristiana. Ni siquiera la iglesia católica esta segura de la existencia de este mártir, que se supone cazaba a los guerreros romanos de manera prohibida y obviamente escondido. Se supone que se celebra el amor o el enamoramiento, pero bajo las faldas de la conmemoración, la iglesia católica te dice CASATE. No te puedes enamorar si no es comprometiéndote. No puede haber amor sin obligación. Otros dicen que no es obligación porque se hace con amor. Una falacia cristiana para obligarte a amar, para martirizar a las “solteronas” y “solterones”. Para negar la libertad del sexo y el amor libre. La pregunta cabe de cajón: ¿San Valentín cazaba parejas del mismo sexo? ¿Pueden celebrar el amor quienes no son heterosexuales? Legalmente no, porque no se pueden cazar, porque su amor no es reconocido socialmente, porque los prejuicios no cesan ni siquiera en las festividades. Personalmente la ...

Santiago picante.

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El edificio costanera center yace silencioso al alero de la ribera del rio Mapocho. Caminando tranquilos, como visitando una provincia desconocida recorrimos el parque de las esculturas, nos sentamos y abrimos el paquete recién comprado en un grow shop de providencia. El nombre del producto: Spice (de la variedad Gold). La nueva droga legal recientemente llegada desde Europa, su reverso dice que es una variedad de inciensos no apto para el consumo humano. Como buenos santiaguinos y llevados por la curiosidad hacemos caso omiso de las etiquetas y nos aprestamos a experimentar lo que se comenta en diarios y revistas, y esto es fumar estos inciensos no aptos para el consumo del homo sappiens pero si para el homo psicodelicus. Papelillo en mano y con la legalidad de nuestra parte abrimos el envoltorio. Primer paso, oler el aroma del producto. Conclusión: muy atractivo olor y de carácter inofensivo. Segundo paso, manufactura del cigarrillo. Su carácter esponjoso y la poca experiencia sumado...